Durante años, el fenómeno del contenido sexual ilegal en internet se ha intensificado, y todo indica que no va en descenso. Como periodista independiente, he investigado distintas fuentes y he comprobado lo fácil que resulta acceder a este tipo de materiales, sin importar si se es menor o mayor de edad.
Encontrar este contenido es tan sencillo como escribir las palabras adecuadas en Google. Un ejemplo claro fue el auge de los llamados “packs”, que causaron revuelo hace alrededor de una década y que aún hoy siguen circulando.
Es común hallar este tipo de material en plataformas como Blogspot, donde suele estar disfrazado. El problema no se encuentra tanto en las publicaciones, sino en los comentarios, que funcionan como punto de encuentro para que los delincuentes se comuniquen y compartan enlaces o archivos.
Asimismo, páginas como Hispasexy, precursora —y posiblemente del mismo creador— del famoso chan desaparecido que abordaba temáticas similares, continúan albergando contenido de “packs”. Aunque en muchos casos se trate de personas mayores de edad, también abundan perfiles de mujeres que utilizan estos espacios para promocionar sus OnlyFans o sitios de contenido para adultos bajo pago.
Y esto solo hablando de la red abierta a la que se accede desde cualquier navegador. En Telegram, la situación no es muy diferente: la plataforma alberga una gran parte del contenido explícito que circula actualmente. Si bien gran parte de este material corresponde a la venta de contenido de modelos famosas o, en muchos casos, de las propias creadoras que comercializan su material, también existen grupos secretos donde se comparte contenido de manera ilegal. Sin embargo, acceder a estos espacios resulta sorprendentemente fácil: con una simple búsqueda en Google se pueden encontrar grupos abiertos y públicos donde los delincuentes comparten enlaces a otros canales denominados “de todo”, en los cuales más personas intercambian este tipo de material.
Los sitios de alojamiento de datos también juegan un papel importante en estas ilegalidades. Portales como 4shared y otros con dominios .io son utilizados con frecuencia para almacenar y distribuir este contenido. Así, con el paso del tiempo, las formas en que se comparte y se esconde este material van evolucionando y perfeccionándose.
Espero que esta nota sirva como llamado de atención a las autoridades, y que pueda tomarse como un ejemplo de investigación que motive a actuar. En lo personal, considero fundamental conocer las redes y cómo se mueve este tipo de material en internet. Denunciar páginas, visibilizar el problema y dejar constancia de ello es esencial, porque conforme avanza la tecnología, también surgen nuevas maneras de cometer delitos en la red.


